Pantera

Obra pictórica expresionista

Autor
Luis Millones

Técnica
Acrílico Sobre Tela

Dimensiones
220 cm x 190 cm

El sábado recién pasado visité el taller de trabajo del Pintor Luis Millones, en la localidad de Chicureo. Fue una experiencia inolvidable, que duró gran parte del día hasta bien avanzada la noche. Las gigantescas pinturas aparcadas por todos lados, llamaban vivamente mi atención haciéndome pensar en mundos inéditos y diversos; provistos de geometrías imposibles, en las cuales el colorido acrílico inundaba toda la superficie de la tela. Recorrí el taller, solo y ensimismado durante largo rato: «…los ojos de la pantera negra, me inmovilizaron, obligándome a permanecer de píe frente al cuadro. El animal en un arrebato de su naturaleza salvaje, saltó, proyectándose fuera del enjaulamiento que lo apricionaba indefectiblemente a la tela. Recibí la avalancha de carne, hueso, músculo y suave pelaje negro; aturdiéndome por un instante cargado de incertidumbres y sensaciones encontradas.

-Algo me ocurre -me dije- palpándome el cuerpo. No me reconozco, mis percepciones son, deliciosamente, más agudas y sensibles. Siento una vitalidad desconocida por mí, que me azuza a dejar este recinto y vagar por senderos de selva feraz… Vuelvo la mirada al cuadro. La pantera no se encuentra allí, en su lugar la tela muestra un trasfondo oscuro; sin embargo, reconozco la familiaridad del entorno, el aroma del acrílico, la textura de la tela impregnada, los detalles de luz y color.

-De allí he venido -pienso-; entonces, con admiración contemplo de nuevo mi cuerpo: Cuatro patas en las que se dibujan músculos alargados, rematan en cojines mullidos que se asientan en el suelo. Un cuerpo felino de pantera con su cola larga moviéndose nerviosa de un lado a otro, desplazó al limitado cuerpo bípedo que poseía. Aunque, he de reconocer, no perdí la facultad de pensar y razonar. Mis preocupaciones son otras ahora, o tienen perspectivas diferentes… ¿Cuántos humanos contemplaron la tela que me albergaba?, ¿en qué pensaron o qué sentimientos afloraron a sus mentes? Tal vez no logre saberlo nunca. Me desconcertó escucharles decir: “es un cuadro bonito” o sólo “me gustó”. Respuestas vagas, como si no repararan en el desarrollo del concepto de arte plasmado en esta obra…»

-¡Al fin te encuentro!  -resonó la voz de Luis- retrotrayendo todo el embrujo que me aprisionaba. Recorrí inversamente el proceso; luego de unos instantes, aún bajos los efectos de experiencia tan singular, logré articular una tímida respuesta:  -Admiraba este cuadro y aunque no lo creas, me sobrecogió mágicamente.

Comenta: Alonso García – Risso

Critico de Arte & Escritor

Caballo

Obra pictórica expresionista

Autor
Luis Millones

Técnica
Acrílico Sobre Tela

Dimesiones
220 cm x 190 cm

… el magno caballar gira sobre su costado hasta desdibujarse en una vorágine.
Es un giro imposible, mágico que proyecta al animal a otra dimensión o universo ajeno. La velocidad del movimiento nos sobrepasa, nos deja atrás. Sólo captamos la vorágine en que se pierden las formas… ¿Tal vez no tengamos adaptados nuestros ojos a las nuevas formas de la naturaleza futura?

Comenta: Alonso García – Risso

Critico de Arte & Escritor

Toro

Obra pictórica expresionista

Autor
Luis Millones

Técnica
Acrílico Sobre Tela

Dimesiones
220 cm x 190 cm

Obra de Millones realizada dentro de los cánones clásicos del Expresionismo.
La naturaleza representada es un animal salvaje que rebosa furia y agresividad. Aunque Millones revela que solo se trata de la escena pictórica del inconsciente colectivo en la “CIUDAD FUTURA”.
Es un toro bufando sus rabias. Sus ojos y cornamenta en ristre, están prontas a cobrar caro el origen de su encono: «…más vale no cruzarse en el camino de este animal».

Comenta: Alonso García – Risso

Critico de Arte & Escritor

Hombre Escorpión

Obra pictórica expresionista

Autor
Luis Millones

Técnica
Acrílico Sobre Tela

Dimensiones
180 cm x 140 cm

Esta tela de Millones representa al hombre moderno en su aflicción: «…la búsqueda del Ser, malograda por circunstancias y elementos que nacen de la propia naturaleza humana».

La figura del hombre presenta la cabeza caída hacia atrás, el pecho desplegado, los brazos extendidos en cruz…, las piernas se han trastocado en cola acorazada armada en su extremo, con uña ponzoñosa que amenaza atrevida al propio hombre del que es parte.

Es la escenificación de un drama, una tragedia en la que la vida, la propia existencia, es puesta en riesgo capital.

Comenta: Alonso García – Risso

Critico de Arte & Escritor